Red de colaboradores

Si disponéis de 5 minutos os invitamos a colaborar en el estudio que estamos haciendo pinchando en el enlace dentro de la pestaña CUESTIONARIOS. Todas las personas interesadas en formar parte de la red de colaboradores ponganse en contacto indicándonoslo a través del mail: emocionarse@gmail.com

Si además os interesa compartir reflexiones sobre cómo mejorar nuestras emociones en la pestaña RED hay una propuesta interesante a la que os podéis sumar.

viernes, 20 de abril de 2012

Emociones positivas y emociones negativas

Estos días de descanso he aprovechado para leer "La autentica felicidad" de Martin Seligman psicólogo norteamericano fundador de la psicología positiva. He de decir que escribo este post con la idea de reflejar, sobre todo, las principales ideas con las que me ha sorprendido este libro y que me han hecho avanzar en la reflexión sobre la temática emocional. Pero primero de todo recomendar su lectura calmada.




La psicología era una ciencia perdida.

Psicología Positiva
Una de las primeras cuestiones que ha llamado mi atención es cómo Seligman mezcla el desarrollo del contenido del libro con pinceladas de su experiencia personal más allá de lo relacionado con su trabajo. Me produce un profundo respeto las personas que narran sus logros comenzando el relato desde sus fracasos. Además lanza un mensaje para mi parecer muy potente que es el que la psicología ha estado muchas veces perdida como ciencia atendiendo cuestiones poco relevantes para la calidad de la vida de la gente, incluyendo la de los propios psicólogos entre los que se encuentra él mismo.




Emociones positivas y negativas


Emociones positivas y negativas
En el acercamiento a las emociones siempre he sostenido que no hay emociones positivas o negativas puesto que su función es la de informar sobre el estado del individuo. Desde este punto de vista lo adecuado es saber realizar una correcta gestión emocional. Seligman aporta en el libro una visión que me ha resultado complementaria que es la de que en la búsqueda de la felicidad hay emociones que facilitan el camino y otras que no lo hacen o que sencillamente son incompatibles con ser feliz. En la medida que nos centremos en las positivas, es decir, a aquellas que nos facilitan adquirir un rasgo positivo o un sentido, aumentaremos las posibilidades de disfrutar de mayores cotas de felicidad.






Emociones y temporalidad.

Martin Seligman
El siguiente elemento que me ha interesado profundamente es la explicación de la importancia de observar las emociones desde un plano temporal, es decir qué emociones movilizan el pasado y el futuro. Dedica un capítulo tanto a la satisfacción con respecto del pasado como al optimismo con respecto del futuro señalando la importancia de cada una de esas emociones. Si bien no podemos sentir diferente a lo que hacemos si es cierto que del conjunto de emociones que albergamos podríamos centrarnos más en unas que en otras y esto si es una clave para alcanzar mayores cotas de felicidad.






Entrenar emociones


Si la puerta de la felicidad puede abrirse delante nuestro solo queda intentar aprender cómo. Trabajar para aumentar nuestra capacidad de sentir gratitud en vez de rencor, perdón en vez de ira o venganza puede ser una vía. Pero sucede que ésto hay que realizarlo en el contexto de una adecuada gestión de los conflictos emocionales. Tendemos a reaccionar emocionalmente más en negativo que en positivo pero cambiar esta tendencia requiere de esfuerzo personal que se oriente al entrenamiento emocional con apoyos como el gimnasio emocional.

domingo, 8 de abril de 2012

Emociones y procomún

Procomún
Sigo con mucha atención y con más interés el desarrollo del movimiento del procomún. Se trata, en resumen, de preservar que la humanidad siga siendo propietaria de elementos como el aire, mares, las calles, la biodiversidad, internet, y de cuanto se entiende como bien común universal. Uno, que ya tiene sus años, ha sido testigo de muchas iniciativas para promover la comunidad. De hecho crecimos intentando desarrollar los barrios a través de la animación sociocultural y del desarrollo comunitario de la mano de gente como Marco Marchionni o Ezequiel Ander Egg. Estamos ante una nueva alternativa al modelo de sociedad en el que vivimos actualmente y que no hay duda que está en cuestión. Además son muchos los que nos advierten como Enrique Dans que "todo va a cambiar". Quiero conectar elementos de ese movimiento con algunos de los planteamientos fundamentales  que defendemos y trabajamos desde entrenando emociones. En concreto la función del entrenamiento emocional en la construcción del procomún.


El espacio común.

Lo común, lo compartido, lo de todos, nos une, siempre lo ha hecho, y siempre ha existido. Desde que eramos manada en la prehistoria, hasta los trabajos comunales de la edad media nuestra supervivencia y nuestro desarrollo ha estado vinculado a lo común. Pero sucede que hemos ido olvidando el valor de su función gracias a los cantos de sirena de una concepción de lo individual desvinculada de los demás. ¿Pensábamos que podríamos seguir siendo nosotros sin los otros? El ser humano es esencialmente social a la vez que individuo, es miembro de una comunidad, de una red, de un espacio en el que interactuar. Las playas del procomún (hondantzan) son lugares de colaboración, de reconquista de lo común, de construcción de alternativas para la humanidad.


Emociones compartidas ( y participadas)

Microfinanciación.
Quiero poner ejemplos de situaciones sociales en las que se dan emociones compartidas intensamente y que seguramente algunos podrían decir que conforman un patrimonio común. En primer lugar podría ser la pasión rojiblanca con la que Bilbao sigue los éxitos deportivos de su equipo de fútbol hasta el punto de engalanarse con sus colores durante semanas. O el fervor con la que muchas personas viven la Semana Santa o la devoción que despiertan por ejemplo la Virgen de Guadalupe o la del Rocío entre otras. Por último mencionaría el estallido espontáneo que supuso el movimiento del 15M también conocido como "los indignados" y sus distintas variantes en distintos lugares del globo. Cuando compartimos emociones activamos la parte comunitaria de cada uno de nosotros y se da la participación. La pregunta relevante en el este contexto en qué emociones compartidas podrían ayudarnos a construir una sociedad que valorara la preservación de ciertos elementos comunes. Y puestos a preguntar cómo podríamos estimular la aparición de esas emociones llamémoslas "procomunes". El espacio emocional compartido relacionado con el procomún creo que aporta un valor añadido a la construcción de comunidad, de una sociedad con valores renovados.


Emociones procomunes .

Colaboración
Hasta la fecha la revolución o el cambio ha estado vinculado emocionalmente a sentimientos como la ira, la injusticia o la indignación entre otras. Los cambios significan un enfrentamiento que suele ir vinculado a lo que se denominó la espiral de la violencia. Es evidente que en estos momentos se plantea la posibilidad de usar otras estrategias en las que la construcción a través de la colaboración libre sea la clave, configurando estructuras organizacionales en el que el fin sea también un estilo de relación entre sus integrantes, o porque no, con la ambición de la tercera línea de investigación de la psicología positiva diseñando organizaciones en las que las personas seamos felices. En esa línea simpatizar, identificarse, solidarizarse son emociones que vinculan en positivo y por ello pueden ser muy útiles en esa construcción colectiva. Sentir ilusión, estar esperanzado, dispuesto y animado son sentimientos que contribuyen con energía emocional a recorrer caminos de cooperación y colaboración. Estar abierto, sentirse flexible, activo son otras emociones que podríamos considerarlas adecuadas  al estilo y a la tarea del procomún. Todas ellas son emociones comunes que ayudan a construir espacios comunes. Curiosamente estas emociones se ponen en juego, se activan y se entrenan en contextos comunitarios por lo que en la medida que consigamos que los ciudadanos conecten con estas emociones estaremos propiciando prerequisitos del trabajo colaborativo del procomún.


Proyecto Colaborabora


Recomiendo curiosear el proyecto colaborabora.
Se ha producido un error en este gadget.

Visitantes