Red de colaboradores

Si disponéis de 5 minutos os invitamos a colaborar en el estudio que estamos haciendo pinchando en el enlace dentro de la pestaña CUESTIONARIOS. Todas las personas interesadas en formar parte de la red de colaboradores ponganse en contacto indicándonoslo a través del mail: emocionarse@gmail.com

Si además os interesa compartir reflexiones sobre cómo mejorar nuestras emociones en la pestaña RED hay una propuesta interesante a la que os podéis sumar.

martes, 25 de junio de 2013

Curso de inteligencia emocional con Rafael Bisquerra en Bilbao

Rafael Bisquerra en Bilbao

El 26 de Julio el Consorcio de Inteligencia Emocional de Innobasque organiza un curso avanzado de inteligencia emocional impartido por Rafael Bisquerra, especialista a nivel estatal.

Consorcio de Inteligencia Emocional

Horario: día completo (9:30 a 17:00).
Lugar: Innobasque, Zamudio.
Precio: 100
€. Plazas limitadas. Imprescindible enviar muestra de interés antes del 1 de Julio.

El equipo de entrenando emociones recomienda esta formación de la que pensamos disfrutar. Seguro que, tras la misma, podemos compartir con vosotros algún aprendizaje.

Si tenéis interés en participar contactad con mcastro@innobasque.com (Mikel)

Programa definitivo: https://docs.google.com/file/d/0B5Mc0fij44gXbjgzSEprUGxxMkE/edit?usp=sharing

lunes, 17 de junio de 2013

Conversando en red sobre ilusión

Red entrenando emociones
Este espacio creado hace más de dos años es algo más que un blog, se va poblando de personas que comparten reflexiones sobre el mundo emocional. Desde Enero hemos recogido al menos 25 aportaciones a través de la dinámica de red. Ahí hemos conversado, compartido documentación, lecturas y opiniones y hemos construido discurso sobre, entre otras cuestiones, la ilusión. Todo ello gracias a personas como Goio, Susana, Koldo, Alberto, Patricia, Ignacio, Itxaso y Pablo.

El pasado 5 de junio celebramos un encuentro vía hangout que nos permitió poner cara y conversar "on line" y el tema tratado fue precisamente el de las ilusiones. Creo que puede ser interesante compartir en abierto el fruto de todos estos meses de diálogo sobre las ilusiones, y con ello, generar otro punto desde el que seguir construyendo.


¿Qué es una ilusión desde un punto de vista emocional?

Hemos hablado mucho de lo que entendíamos por ilusión. La coincidencia era que se trataba de una energía que te lleva a actuar en positivo, a construir. Veíamos también una clara relación con la motivación. Precisamente un trabajo pendiente es el de profundizar en la relación entre estos dos conceptos. Pero encontramos cierto disenso sobre el hecho de si era en realidad una emoción o no.

El diálogo ha ido continuando para hablar de algunas de la características que entendíamos que tienen las ilusiones. Una de ellas es la esperanza, la de las expectativas que generan. De hecho se ha coincidido en que la clave de la ilusión está, precisamente, en que cada día del trayecto hasta el punto en el que se cumplan las ilusiones se puede disfrutar gracias, entre otros factores, a la esperanza. Lo bello de la ilusión es que es más útil transitar por sus veredas, que llegar al destino que señalan.

De alguna manera la conversación nos ha terminado llevando a centrarnos la relación entre el factor tiempo y las ilusiones. Nos resultaba paradójico que la  ilusión se vive en tiempo presente y, por ello, se disfruta en él, pero vinculandolo de alguna manera con el futuro, con la esperanza mencionada antes. En este punto nos hemos encontrado con el concepto del fluir, así como el de la intensidad de la ilusión. En relación con el factor tiempo Hubo un cierto debate sobre si tenía sentido pensar en el futuro en la medida que te puede despistar del presente.



Tipos de ilusiones.

Sonido de ilusión
¿De donde eres? ¿Cómo te llamas? ¿Que te gusta hacer? Muchas conversaciones entre personas que se acaban de conocer comienzan así. Pero antes de empezar a navegar en el mar del otro en la aventura del conocerse, lo más importante es reconocerse, verse y sentir ganas de charlar con la otra persona. Con las ilusiones parece que sucede también. Antes de preocuparnos de sus características tenemos que tener muy presente la importancia de que sencillamente existan. Así pues podemos clasificar y nombrar. Catalogar las que hemos localizado: ilusiones pasivas, activas, vitales, intensas y serenas. Nos parece que las activas son más interesantes que las pasivas, también que hay personas que disfrutan de una especie de ilusión vital permanente. Por otra parte coincidíamos en que identificamos ilusión en particular o emoción en general, con algo muy intenso, pero que creemos que tan importantes como las intensas son las que se presentan en un formato más sereno. De lo que se trata es de que te habiten.


Preguntas pendientes

Las conversaciones muchas veces son interesantes pero suele pasar que las mejores son las que después de despejar algunas dudas, o de haber aportado información valiosa, nos descubren nuevas cuestiones pendientes de responder. En nuestro caso estas son algunas de las preguntas descubiertas y no exploradas:

¿Es posible ilusionarse en espacios poco estimulantes como la rutina en lo obligatorio? ¿Si es posible, se trata de autentica ilusión o un sucedáneo? ¿Cuales serían las claves para poderlo hacer?

¿Que pasa si las ilusiones se construyen a costa de otras personas? La perspectiva individual de la emoción tiene el riesgo de descontextualizarla con respecto de las interacciones con el entorno.



Para seguir leyendo

Ingredientes para ilusionarse:
http://entrenando-emociones.blogspot.com.es/2013/03/ingredientes-para-ilusionarse.html
Educando las ilusiones.

http://entrenando-emociones.blogspot.com.es/2012/01/reivindicando-los-verdaderos-reyes.html
Julian Marías. Breve tratado de la ilusión.


http://www.conoze.com/doc.php?doc=5884







miércoles, 5 de junio de 2013

Héroes cotidianos

Héroes cotidianos
Cada vez me resulta más fácil recoger guantes como el que no hace mucho me lanzaba un colaborador en facebook. Decía algo así como que de la función social de los héroes me preguntasen a mi.

Lo primero que se me ocurre es que un héroe no es alguien anónimo. Nace con el reconocimiento de los demás al haber protagonizado un hecho que se considera extraordinario, audaz con riesgo muerte, por haber logrado un avance o una proeza que ha traído una nueva conquista para la humanidad. Antiguamente los héroes eran los que se enfrentaban a las fieras, a los monstruos, para salvar a alguien. Más tarde eran valientes guerreros que ganaban batallas. En el último siglo han sido sustituidos por aventureros, deportistas, exploradores, tal vez científicos.

Estoy convencido de que hay muchas personas que merecerían el reconocimiento de los demás, pero sencillamente no tenemos noticia de sus acciones.

En realidad los héroes suelen ser nuestras víctimas. Los usamos sin su consentimiento para realizar una función de catarsis social, de elemento de esperanza colectiva, y además esperamos que cumpla el papel que le hemos asignado "a pies puntillas". Pero los héroes se tropiezan con su destino sin buscarlo. Y sencillamente cuando se enfrentan a éste no encuentran alternativa que les impida hacer lo que deben, que casi siempre es mucho más de lo que realmente de ellos se esperaría. Este es precisamente el problema, que a través de ellos buscamos limpiar colectivamente la mala conciencia sobre nuestro egoísmo, nuestra falta de solidaridad y en definitiva sobre la falta de confianza sobre la humanidad.

Héroes por obligación
Pero nadie auténtico busca hacerse héroe, sencillamente llega un momento en el que se encuentra en una situación en la que reacciona de una manera que a los demás nos parece excepcional. A veces lo excepcional no es la acción sino la situación en la que se da. Otras veces lo valioso es que se ponen de manifiesto valores o cualidades que no encuentran espacio en la vida ordinaria para hacerse un hueco por el que hacerse camino de salida.



Con el héroe se da una idealización, subrayamos un aspecto que nos parece y obviamos todos los demás. La manera en la que se comunican hoy en día los aconteceres en nuestra sociedad ayuda mucho a que esto sea así. Pero buscamos referentes entre los demás, personas que hagan cosas que nos gustaría hacer a nosotros. Eso no es heroico. Un gol en un partido, cantar una canción de éxito, inventar un baile nuevo, son a veces suficiente mérito para adjudicar una de las infinitas plazas de héroes que nuestra mediocridad necesita para seguir adelante con cierta esperanza.
Kenenisa Bekele.

Muchas personas tratadas de héroes renuncian a esa denominación. No se sienten tales, solo personas normales que sienten y creen que han hecho lo que otro hubiese hecho en su lugar. Estos son buena gente.

Por lo tanto hay una valoración muy personal de lo que resulta heroico y además, también, otra de carácter cultural o colectivo. Pero en realidad la heroicidad nada tiene que ver con la repercusión mediática de lo sucedido, es tan solo una acción extraordinaria de ayuda desinteresada a otras personas. Revisemos nuestra lista de particular y sobre todo llenémosla de héroes cotidianos, de gente cercana, tengo la impresión de que nos irá mucho mejor.
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