Red de colaboradores

Si disponéis de 5 minutos os invitamos a colaborar en el estudio que estamos haciendo pinchando en el enlace dentro de la pestaña CUESTIONARIOS. Todas las personas interesadas en formar parte de la red de colaboradores ponganse en contacto indicándonoslo a través del mail: emocionarse@gmail.com

Si además os interesa compartir reflexiones sobre cómo mejorar nuestras emociones en la pestaña RED hay una propuesta interesante a la que os podéis sumar.

lunes, 21 de octubre de 2013

Embajadores de la ilusión

Embajadores de la ilusión
Un día, eligiendo emociones concretas que poder trabajar desde nuestro particular método, nos encontramos con la ilusión. Hemos dedicado tiempo, esfuerzo y pasión a aprender más para poder entrenar a las personas a mejorar sus ilusiones. Inluso nos hemos atrevido a escribir algo sobre el tema.

Pero también nos ha pasado que nos encontramos cada vez más con personas que trabajan bajo la perspectiva de que la ilusión es un valor. Me gustaría recomendaros a algunos de estos embajadores de la ilusión para que podais leerlos y conocer sus iniciativas:


Lecina Fernandez

Esta psicóloga valenciana afincada en Madrid ha publicado ya tres libros en relación con la ilusión. Además coordina desde hace años dos laboratorios de la ilusión en Madrid y Valencia. Un cúmulo de casualidades y azares hicieron que conociera su trabajo y luego a ella. Humanamente trasmite pasión por lo que hace, la mejor manera de dar coherencia a su trabajo sobre la ilusión.


Fundación Ilusión. Make a wish - Spain.

Creada en 1999 atiende a niños con enfermedades graves. Su misión es hacer realidad las ilusiones de los niños. La iniciativa surge de la inquietud de profesionales de la salud ante casos de niños hospitalizados con diagnósticos graves. Es un placer leer y mirar las fotos de sus memorias anuales, auditadas por la Fundación Lealtad.


ONCE.

ONCE
En nuestro país ilusión va unida a la marca ONCE. Además de ser la ilusión de todos los días desde hace años, en 2013 han celebrado los 75 años de existencia y, entre otras acciones,han desarrollado la campaña aniversarios de ilusión. Hace un par de semanas, siguiendo con esta estela, han publicitado su concurso escolar anual con el título "El día de la ilusión".


La ilusión que nos mueve. COFIDIS

Por último me gustaría recomendar la visita a esta página en la que además de un concurso fotográfico, hay un test, un barómetro y una sección de noticias que ilusionan.


Por último os dejamos una lista de enlaces de lo publicado hasta la fecha en blog sobre ilusión, ordenados cronologicamente:

2011
La ilusión como emoción

Cuento sobre los sueños e ilusiones


 2012
Descubriendo la ilusión y los sueños 

Reivindicando los verdaderos Reyes Magos

Curso sobre la ilusión para la Asociación Esperanza Bipolar.

Desilusión (derrota del Athletic Club en la Final de la Europa League)



2013.
Ingredientes para ilusionarse.

Conversando en red sobre ilusión.







jueves, 17 de octubre de 2013

Una cara positiva de la rabia

Navegaba ayer por la red y me encontre con este post sobre rabia del enredador Asier Gallastegi. Pensaba comentar algo en su blog pero rápidamente me he dado cuenta que no me cabía, que son tantos los resortes que sus palabras me mueven que incluso aqui, entre las paredes de este blog-hogar, voy a tener que moderarme.

Lo primero es agradecer que me cite como amigo y, luego, como especialista en inteligencia emocional. Las amistades son extraños caminos no elegidos pero disfrutados, como improvisaciones relacionales que salen bien por el disfrute mutuo. Con Asier he recorrido algunos muy bellos en los que nos hemos ido conociendo. No se cuanto de experto soy en la temática emocional pero sí es verdad que me apasiona y que saber, aprender e inventar más sobre ello, sobre el desarrollo emocional, me llena.
Rabia

 Pero el tema de hoy es la rabia.

A priori parece que no es una emoción positiva pero si la observamos de más cerca la perspectiva cambia. Es fácilmente confundible con la ira o con el enfado, con la estupefacción, la contrariedad o con la indignación, tal vez con la culpa. Y es verdad que son emociones emparentadas. Partimos de la base que la emoción es una reacción inicialmente automática, es decir, esponánea, auténtica en el sentido de que no hay control del pensamiento, que nace del sistema nervioso simpático. Esa respuesta visceral, de las tripas que diría Asier, poco a poco va "incorporando" elementos racionales que la modulan a veces para enriquecerla, a veces para envenenar la emoción original.

A mi me gusta la rabia, siempre me ha gustado la gente que lucha, que pelea las batallas aunque sea para perder con dignidad. La rabia enciende, pide acción, motiva desde el dolor. En el mundo del deporte se habla del pundonor, de actitud, de intensidad haciendo referencia a algo cuyo componente emocional se asemeja a la rabia. Porque un deportista que compite necesita esa emoción para sacar de sí mismo lo mejor.

La acción vinculada a la rabia busca resarcirse de un dolor, en el caso anterior del deporte es la derrota. A veces el dolor no se ha producido aun pero la posibilidad de que llegue puede original la rabia. Pero el tipo de dolor también es importante. Fuera de lo deportivo la rabia no surge tan claramente ante la pérdida como con la injusticia, como antesala de la impotencia o de la ira. Si nos quedamos con la rabia, si no la sacamos fuera, el silencio la convierte en enfado o en tristeza. Si sale de nuestra piel y va de nuestra mano la rabia puede dar forma a una acción de queja, de lucha, de expresión del malestar, de busqueda de nuevos caminos con los que alcanzar los objetivos o a través de los que paliar los efectos negativos del daño sufrido. También la rabia, mal guiada, puede derivar en ira  y con ella en agresión o insulto.

Un tema interesante que apunta Asier es el de las emociones prestadas, es decir aquellas que sentimos por lo que les pasa a terceros. Técnicamente no estoy muy de acuerdo con el concepto aunque me parece muy sugerente explorarlo. La emoción no puede ser fingida, y si lo es ya no es emoción. Es verdad que podemos sentir rabia por lo que sucede con otros pero solo es auténtica si yo me siento parte real del otro. Pero sucede que, el dolor ante el que reaccionamos con rabia, puede tener que ver con algún tipo de valoración de nuestras capacidades, acciones, ideas o sobre nuestra vinculación con otras personas o causas. Si la injusticia me genera rabia es porque me agrede, me daña en la parte que yo soy colectividad.

Hacer rabiar
Aprovechemos pues la rabia y, si es posible, que haga equipo con la ilusión. De esa manera nos conduciremos con la energía de nuestras emociones por el camino del desarrollo personal y colectivo. Un camino interesante para aprender es el de desandar, trastear en las tripas, desmontar y ver lo que hay dentro. En este caso os propongo mirar qué pasa cuando lo que  nos genera rabia antes no lo hacía, o cuando sencillamente deja de hacerlo... 


Un último apunte.

Mi madre suele hacer rabiar a sus nietos.

De hecho sabe muy bien cómo hacerlo con cada uno de ellos. Siempre me ha parecido una fantástica manera de educar para lograr una sociedad con menos problemas de tolerancia de la frustración.

domingo, 6 de octubre de 2013

Heridas emocionales y contradicciones

Hay una canción de moda que me gusta, que escucho a menudo estas semanas. "Let it go" se titula, algo así como "déjalo ir", de un grupo llamado Passenger.


Habla de cómo algunas verdades personales se nos revelan al alejarnos tanto que parece como que las hubiesemos perdido, o sencillamente cuando, efectivamente, ya no podemos recuperarlas. Uno realmente sabe lo bien que ha estado cuando se halla mal, hecha de menos el hogar cuando pasa frío, se da cuenta del tamaño de un amor cuando lo pierde. De esto habla la canción y estos detalles quedan aumentados por una voz que trasmite con autenticidad cierta desesperación. Hay también otra canción vasca cuya letra también hace referencia a la necesidad de dejar ir que os invito a escuchar.

No me cabe la menor duda de que la canción me toca porque mi vida se ha construido con pérdidas importantes cuyas cicatrices aun se hacen notar cuando me tropiezo con ciertas situaciones o con canciones como esta.

Quiero compartir algunas reflexiones originadas con este fondo musical:


La importancia de los contrastes.

Heridas emocionales
Tendemos en parte a la comodidad, a la búsqueda de espacios conocidos y seguros. Esto resulta necesario para poder enraizarse y hacer una vida larga, para encontrar una estabilidad desde la que crecer, para saber localizar espacios de equilibrio en los que descansar, en los que encontrarse y disfrutar de lo más íntimo de uno. Pero a la vez necesitamos combinar con sabiduría esta tendencia con otra de signo contrario. Con aquella energía que nos impulsa a transitar por lugares diversos, desconocidos, a veces hasta opuestos, que nos permitan nuevos conocimientos desde los que poder valorar las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos. En parte este ejercicio tiene que ver con acostumbrarse a salir de las zonas personales de seguridad para explorar nuestras potencialidades de aprender. Pero por otra parte tiene que ver con acumular experiencias positivas de manejarse en contextos de vulnerabilidad.

Las heridas emocionales dejan huella.

Las batallas de la vida dejan secuelas. Solemos vivir como si no existieran, como si el olvido tuviera la capacidad de borrarlas. Pero esto no es así, sencillamente no las prestamos atención, pero siguen con nosotros. Más de una vez he comentado la importancia de gestionar también las emociones derrotadas tras los conflictos emocionales. Que un amor se te haya escapado puede dejar secuelas tales como la culpabilidad, la añoranza, el rencor, el dolor, u otras. Es evidente que la vida siempre sigue hacia delante, pero eso no significa que no arrastremos también todo aquello que forma parte de nosotros. Convivimos con emociones, a veces contradictorias o aparentemente incompatibles, fruto de experiencias que nos han dejado huella. 
Contradicciones


Integrar contradicciones. 

Hecho de menos en la literatura emocional textos que hablen de convivencia entre emociones de signo contrario en el seno de una misma persona cuando esta está sana. La contradicción es una oportunidad que, me temo, que no solemos aprovechar suficientemente bien. Se trata de una manifestación de los universos que viven en cada uno de nosotros y que debemos integrar, amigar, aceptar para poder seguir el camino pese a todas las heridas emocionales que tatúen nuestra piel.

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