Red de colaboradores

Si disponéis de 5 minutos os invitamos a colaborar en el estudio que estamos haciendo pinchando en el enlace dentro de la pestaña CUESTIONARIOS. Todas las personas interesadas en formar parte de la red de colaboradores ponganse en contacto indicándonoslo a través del mail: emocionarse@gmail.com

Si además os interesa compartir reflexiones sobre cómo mejorar nuestras emociones en la pestaña RED hay una propuesta interesante a la que os podéis sumar.

sábado, 23 de mayo de 2015

Crónica desde Kilkis - 4 - Taller de teatro social.

Mezclar es un deporte de riesgo. Mezclando conseguimos platos deliciosos y "cocktail molotov", es decir, podemos obtener resultados excelentes o peligrosos. Mezclar supone enfrentarse a la incertidumbre. De hecho, mezclar sin conocimientos es como una especie de ruleta rusa. Cuando uno conoce los mimbres que quiere entrelazar sigue asumiendo la responsabilidad del riesgo, pero con la ayuda de una intuición basada en la experiencia la aventura merece mucho la pena. No se trata de no jugar a mezclar, del deleite de mezclar por mezclar. De lo que se trata es de jugar a mezclar con una intención clara, con cierto dominio y desde un punto de partida nítido. La necesidad, la búsqueda de riesgo, el deseo de notoriedad son puntos de partida arriesgados.

La verdad es que tenemos la certeza de que mezclar es una de las mejores maneras de innovar, de mejorar, de avanzar tanto desde un punto de vista individual como colectivo.

Una de las más satisfactorias actividades en las que estoy involucrado en este viaje es un "workshop" o taller de teatro social con jóvenes de entre 16 y 23 años de Kilkis sobre emociones. Comparto aventura con Koldo Vío y Joao Pedro Correia del Grupo de Teatro "Piel" de Oporto. El reto es mezclar, agitar y obtener varios resultados. Uno de ellos será una actuación este próximo domingo en el Teatro Municipal. El segundo es el crecimiento personal de los participantes a través de la conexión con diferentes y del trabajo de las emociones. De entre todas las actividades que estamos realizando me ha interesado mucho el trabajo de Joao con ejercicios de conexión a través de la mirada, del movimiento. Para mi ha sido un hallazgo que quiero compartir y sobre el que investigaré en los próximos meses. Joao, trabaja con ejercicios de conexión entre las personas a través de dinámicas que se me antojan una especie de mindfulness con acción.

Una nueva línea que seguir. Mil gracias Joao!!!!!!!



miércoles, 20 de mayo de 2015

Crónica desde Kilkis - 3 - Programa educación emocional en escuelas

Son muchas las cosas que están pasando estos días. 

Entre otras, se me está transformando el oído y una parte del cerebro de tanto hablar inglés y de hacerme a las conversaciones en griego. También comienzo a sentir cierta metamorfosis en mi lengua de tanto forzarla con los nuevos nombres aprendidos y las palabras griegas con las quemanejarme en el día a día. 

Nada grave!!!


Hoy os hablaré del programa de educación emocional que, vinculado con el festival, se está desarrollando esta semana en diez escuelas de Kilkis y con una participación de unos 500 alumnos. Este programa de una hora y media de duración ha sido generado por Koldo Vío y Pablo Cueva de "Entrenando emociones" con Martha Katsaridou, Doctora en Pedagogía por la Universidad Aristóteles de Thessaloniki.

La base es el trabajo sobre el universo de las emociones de R. Bisquerra y otros con el que se ha construido un juego colectivo. El aula se divide en grupos de 4-5 alumnos que deben hacer un recorrido por los distintos planetas de las emociones. En cada uno de ellos deben enfrentarse a algunas pruebas a través de las cuales identificar, expresar o reflexionar sobre las emociones que correspondan. Se trata de un juego colaborativo en el que el premio es aprender y compartir, así como experimentar emociones positivas en grupo.

La recepción ha sido excelente tanto por parte de los niños de infantil como de los de primaria que están participando. Las impresiones son muy favorables también por parte de los profesores. Aunque aun es pronto para hacer una evaluación completa podemos decir que estamos contentos de los resultados. El viernes acabaremos el trabajo y podremos compartir la evaluación y las actividades del programa.









domingo, 17 de mayo de 2015

Crónica Festival de Kilkis 2015 - 2- Aterrizando

Zambullirse tiene que ver con saltar hacia el agua, cambiar de estar rodeado de aire a estar rodeado de agua o del líquido en el que nos sumergimos. Esa sensación tengo, la de haber cambiado de idioma, de cultura, de paisajes, de personas. Y esa sensación se hace acompañar de la de la necesidad de adaptarme, de comunicarme, de conocer los códigos de las personas. El aterrizaje es una suerte de observación, cuando no de sorpresa y/o de exploración.

Lo primero que veo de Grecia, lo que primero me sorprende, es el orgullo como nación que te la encuentras en conversaciones y en las banderas que decoran muchos balcones (como las que visten de rojiblanco Bilbao). Veo también la facilidad con la que sueltan carcajadas en los espectáculos, tanto los niños como algunos adultos. Ayer ya asistí a dos. Un italiano con un trabajo con objetos y bombas de jabón que, automáticamente, me traslada al mundo de la fantasía. El otro, un trabajo intimista con una estética muy lograda con los contrastes de grises, luces y negro se mezclaban con sublime belleza con músicas extrañas y cautivadoras. Es sorprendente cómo en el momento que el lenguaje pierde la utilidad de darte acceso a los detalles de una historia, la música se convierte en el principal lenguaje expresivo. Hubo momentos en que cerré los ojos para poder conectar y disfrutar mucho más.


Por lo demás veo señales que me hacen sonreír. Algunas que me conectan con mi mundo: ¿cómo puede haber un café que se llame "Mikel" en Thessaloniki? Otras sencillamente premonitorias como aterrizar en un aeropuerto tan lejos de casa y que una cara amiga venga a buscarte (y además en furgoneta). Así no puede salir nada mal. 

Crónica del Festival del Kilkis 2015 - 1 - Despegando(me)

Ha dolido. Salir de casa cuando la noche era densa, cuando mis hijos dormían y jugaban en el mundo de sueños, me ha removido. Me he despedido de mi pareja con los ojos húmedos de lágrimas que se han secado al aire. Antes de despegar he tenido que despegarme.

Estos días en Kilkis son una aventura en una vida acostumbrada a viajar mentalmente. Hoy me veo como el aldeano que sale a la gran ciudad. Hay una parte de buscar fortuna, de estar involucrado en algo tan interesante como el Festival de Títeres de Kilkis, hay exploración desde la certeza de que son muchos los horizontes que cruzar para llegar a donde deseo. Solo que hoy voy más rápido, surcando las nubes. Solo que hoy voy más lejos y voy a tener que despegarme del ejercicio diario de acariciar los amores de mi vida.

Miro por la ventana. Queda un rato de espera en el aeropuerto de Amsterdam. Fuera llueve. Voy solo. Me acompaña mi maleta, mis sueños, los deseos de mucha gente y un libro de Bisquerra.

Buen día, viajeros!!!!



Se ha producido un error en este gadget.

Visitantes