Red de colaboradores

Si disponéis de 5 minutos os invitamos a colaborar en el estudio que estamos haciendo pinchando en el enlace dentro de la pestaña CUESTIONARIOS. Todas las personas interesadas en formar parte de la red de colaboradores ponganse en contacto indicándonoslo a través del mail: emocionarse@gmail.com

Si además os interesa compartir reflexiones sobre cómo mejorar nuestras emociones en la pestaña RED hay una propuesta interesante a la que os podéis sumar.

jueves, 29 de diciembre de 2016

2016 emociones emocionantes

Consumo el final de un año que se me ha hecho muy largo. Y lo hago desde la calma impuesta por la movilidad reducida que me impone mi pierna izquierda, inyesada. Si lo pienso dos veces creo que hay cierta serenidad por la perspectiva de un nuevo cambio laboral, la tranquilidad que precede a la tormenta del movimiento que se avecina. En este contexto el tiempo ralentizado por mis circunstancias me permite darme cuenta de lo rápido que he vivido este 2016, de la cantidad y colorido de las experiencias vividas y de las emociones tropezadas. ¿Me acompañas en un pequeño viaje por las emociones en el tiempo?

Camino verde: con "v" de ilusión.

2016, año emocionante
En realidad el verde es el color de la esperanza pero me aprovecharé de su parentesco con la ilusión para pedírselo prestado. Este color me acompaña a menudo, de hecho, entiendo la vida como una mezcla de ilusión y pasión. Pero bueno, al grano, ¿qué proyectos me han llevado por la ilusión este año?

Principalmente 2016 ha sido el año en el que he colaborado en la construcción de un proyecto para cambiar el modelo de atención sanitaria. Gure Geroa Health Care SLP atiende a domicilio desde un equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios para dar servicio a las personas con patologías (sobre todo crónicas) y a sus entornos. También, junto con otros compañeros del CIE, hemos avanzado de las ideas locas a programas como PECI, de prevención del maltrato entre iguales. Por último, y en el ámbito de la formación para psicólogos, he participado en la gestación del Instituto PSI orientado a la práctica psicológica, una de las necesidades más importantes de quienes quieren ejercer estar profesión.


Camino negro que duele, azul que moja tristeza y amarillento de melancolía.

No hay camino que no enfrente la adversidad, unas veces desde el negro empedrado por el dolor, otras desde el azul mojado de la tristeza e incluso con el amarillo viejuno de la melancolía. Todo esto y más ha habido también en 2016. Todo lo cuento agrupado porque cabe en un párrafo, lo cual no quiere decir que valga menos, solo que es más pequeño y cabe...

Las grandes apuestas tienen también la ocasión de cobrarse altos precios. El mundo de las start-ups es como una montaña rusa y bien saben los que me conocen que no soy amigo de sacudidas excesivas, ni Dragon Kahnes. Nire iHealth ha sido un sueño que me ha quitado horas de descanso añadiendo dosis de preocupación. Hoy sigue doliendo y cuando pase un poco podré contar más. Un poco parecido ha sido la agridulce sensación de mi participación en el CIE. Cruzar los territorios desconocidos de la innovación lleva implícita una soledad que termina pesando. Ya estoy reubicándome y observando su futuro con otra perspectiva más halagüeña. ¡Menos mal!. El amarillo va por este blog, Entrenando Emociones, amigo que he tenido descuidado pero que me espera y a quien, paradójicamente, yo también espero.


Camino rojo, en busca de lo salvaje.

Me gusta el rojo, la vida con pasión sabe el doble. En este viaje por la incertidumbre que dura ya dos años recorro cuantos caminos colorados encuentro, a veces despacio desgustando, a veces rápido consumiéndolos hasta el final, porque éste nunca sabe uno donde puede encontrarse...

Apasionante ha sido bucear en el mundo de los chatbots con el objetivo de dotarles de emocionalidad en la interacción, arriesgado ha sido crear GureZain como una herramienta con la que cuidar a profesionales que se enfrentan a situaciones emocionalmente complejas. Estas han sido experiencias vividas con avaricia, con fruición, con cierta ansiedad y aceleración. Pero ha habido otras, también rojas, pero disfrutadas a una velocidad mucho más lenta, como los cursos de formación como el titulado "Contagiando emociones positivas" o las horas de psicoterapia en PozikTiba que nunca, nunca me dejan indiferente.


Claro que ha habido más colores y, sobre todo, la certeza de que este viaje continua. Viajes como el que me llevó a Baeza en Abril a mezclarme con los compañeros de la Psicología Positiva, o en Agosto a Carcassona. No se si se pueden catalogar como viajes pero me he desplazado mucho por vías más etéreas como las ondas herzianas de Radio Popular o las televisivas de ETB. Veremos lo que depara 2017. ¿Me seguís?





lunes, 26 de diciembre de 2016

Mejores post del 2016 y bonus-track


Mejores post del 2016 en "Entrenando emociones"
Solo han sido 14 post este año, aunque este mes terminarán publicándose algunos más. Es claro que he bajado el ritmo de escritura en el blog pese a los cual suman ya 183 posts publicados y 284.000 visitas en los más de seis años de vida digital. 

Entre todos los publicados en 2016 me gustaría destacar los siguientes:
    Psicología, emociones y big data
    Este año, al igual que 2015, he estado muy centrado en la aportación de la psicología en general y de las emociones en particular al mundo de la inteligencia artificial. Este artículo recoge algunas reflexiones inspiradas en el camino recorrido.

    Frustración y decepción ante las lesiones deportiv...
    En colaboración con dos entrenadores personales nos hemos metido en el apasionante mundo del deporte y la emoción. Esta es la primera entrega en vídeo de otras que le seguirán.
    Actitud positiva para resolver problemas y conflic...
    La actitud positiva no soluciona problemas pero supone un elemento muy útil en bastantes ocasiones. Este post profundiza en las claves que permiten funcionar a la actitud positiva y en algunas ideas equivocadas sobre el poder del pensamiento positivo.
    Mejores post en 2016 de Poziktiba
    (Re)Generadores de energía organizacional, un nuev...
    A veces me pongo a fantasear... Fruto de una de esas entonaciones es una propuesta para que las organizaciones incorporen una nueva figura que facilite la satisfacción laboral y el "engagement".
    (Re)Escribir tu historia personal a través de abra...
    Reflexiones tras recibir un abrazo importante.

    Capacidad de ser feliz e Incapacidad para ser feliz
    Pequeña serie de pistas que nos permiten alcanzar o alejarnos de una vida plena.
      El lio de elegir psicoterapeuta
      Tantas veces observo el despiste de personas que buscan ayuda sobre el galimatías que hemos convertido la psicología, que me apetecía aportar algunas claves para el elegir terapeuta.

      Emociones ante las dificultades
      Por último una mirada emocional al afrontamiento de la adversidad.


      BONUS TRACK (¿se dice así?)

      Como extra en este post quería dejaros los enlaces de los artículos que he publicado en el blog de inteligencia emocional que gestiona el CIE. En el fondo serían hijos de este espacio web que han emigrado, con el objeto de colaborar, a otros lugares del ciberespacio... Son 8 y la verdad es que he disfrutado mucho escribiéndolos...

      La mentira de las emociones básicas
      ¿Ser inteligente implica ser positivo?

      18 artículos sobre variadas temáticas vinculadas con las emociones. Visto así, me queda la sensación de un año productivo.


      ¿Cual ha sido el que más te ha gustado a ti?

      domingo, 18 de diciembre de 2016

      Paciencia e inteligencia emocional

      Filosofía slow
      Un dicho que he escuchado toda la vida afirma que la paciencia es la madre de la ciencia. Y bien es cierto que se trata de un ingrediente fundamental para el aprendizaje y la investigación, al igual que lo es también para afrontar ciertas situaciones de la vida como la convivencia, el cuidado, la educación, la negociación o cualquier otra vivencia en la que sea necesario utilizar el autocontrol emocional, competencia básica de la inteligencia emocional. En una sociedad que vive deprisa una reflexión sobre la paciencia y su relación con el mundo emocional me parecía una propuesta sugerente.

      Autocontrol y paciencia

      La paciencia es una característica, que en ocasiones es virtud, que permite esperar para dar la respuesta a un hecho que la demanda. Es decir, permite diferir la respuesta del presente a un momento futuro determinado por la conveniencia del sujeto que responderá. Si la inspiradora de la paciencia no es el miedo nos encontramos ante un ejercicio de autocontrol, es decir, de modulación de la respuesta en base a criterios racionales que se priorizan con respecto de los emocionales. Es, por tanto, un ejercicio de inteligencia emocional en tanto que prioriza los intereses del individuo a los de los impulsos de la emoción.

      Vivir despacio, la filosofía "slow"

      Mi sensación es que la hiperestimulación y la velocidad a la que vivimos en ciertas partes del mundo, vinculadas a la cultura de la eficiencia y de la producción, nos empuja a la acción impulsiva mucho más que a la reflexiva. De esta forma el estilo de vida nos conduce hacia la evitación de la frustración y del aburrimiento, y por consecuencia del autocontrol que supone diferir la respuesta, vamos, esperar... La hiperconexión digital y, con ella, las redes sociales demandan nuestra permanente atención y nos introducen en una dinámica en la que parar es perder datos, oportunidades de conexión virtual. Desde ese punto de vista merece la pena dedicar un tiempo a vivir a otra velocidad, desde la invitación de la filosofía "slow", porque nos permite relacionarnos con el tiempo de una forma menos agresiva, menos exigente, más saludable añadiría.

      Educar la paciencia.

      Al igual que debo reconocer que no suelo elegir sitios llenos de gente, confesaré que a veces me obligo a esperar poniéndome, por ejemplo, en la cola más larga. Educar la paciencia es practicarla hasta el punto de descubrir un cierto deleite en el universo que se abre cuando mi velocidad se acompasa a la de otros elementos de mi entorno. Recuerdo muy bien que cuando iba al monte de joven debía tener muy presente que era la montaña y sus condicionantes los que me permitirían subir o no. De la misma forma saber que podemos esperar y adaptarnos dice mucho de nuestra flexibilidad vital práctica, pero si además conseguimos disfrutar de las experiencias que se abren cuando el reloj de nuestra prisa se para habremos llegado al súmmun.

      martes, 13 de diciembre de 2016

      Historias de psicoterapia

      Historias de psicoterapia
      Me gusta contar a veces cosas que pasan en la intimidad de la consulta. De hecho ya ha habido una vez más en la que he escrito sobre historias de psicoterapia. Hoy solo es el texto íntegro recibido por mail de una de las personas a las que he acompañado este año en un proceso de terapia. Habla por si solo. Me parece importante darle la oportunidad de ver la luz con el objetivo de vislumbrar lo que sucede cuando se cierra la puerta y para ayudar en el lio de elegir psicoterapeuta...


      Hola Pablo,

      Creo que debería centrarme en observar y valorar la ansiedad durante un tiempo. No sólo quiero mantenerla bajo control, sino que deseo que desaparezca. Es incoherente y obstaculizadora en mi modo de entender y ver la vida. Emborrona mi esencia y no estoy dispuesta a que me machaque indefinidamente. A lo mejor ambiciono demasiado, quizás, pero esa actitud de víctima que, sin querer, me he echado a la espalda, no ayuda en absoluto. Debo olvidarme de víctimas y verdugos.

      Estoy convencida de que tu guía me ha servido para ponerme cara a cara con la ansiedad y conocerla lo suficiente como para saber más o menos manejarla, y no a la inversa. Ha sido bastante duro, te lo aseguro. El miedo me perseguía a diario. Pero dicen que sólo los valientes se enfrentan a sus miedos. Y la valentía es una cualidad positiva.

      Tus palabras me han sosegado y calmado en cantidad de ocasiones. He sentido consuelo y comprensión. Llegué a esa sala de Marqués del Puerto muy desorganizada , confusa,  indefensa, temerosa…  ciega. Antes de ponerme en contacto contigo (me costó mucho tomar la decisión), por muchos libros de autoayuda que me leyera, sólo sentía que todo estaba perdido, que acabaría encamada con unas depresiones de caballo, enterrando la belleza de las pequeñas cosas. Sin embargo, aunque no está la batalla ganada y los pensamientos basura en ocasiones se me agolpan, he de seguir el lema de aquel idealista : “Hasta la victoria siempre”.   

      Es cierto que mi innata tendencia a emocionarme o empatizar con los demás, ha hecho que a lo largo de mi vida los miembros de mi familia junto con sus alegrías y penas hayan tenido un peso muy fuerte en mi. Tal vez una carga desajustada. Además, ese halo heredado del que hablas encaja tan acertadamente con mi horfandad que de algún modo ha marcado mi existencia en tono de miserere. A mi padre eso no le hubiese gustado. Seguro. Era un vitalista despampanante.

      Rebuscando entre mis apuntes y notas he encontrado pequeños escritos de hace  10 años por lo menos, en los que, curiosamente, me regocijo con los mismos temas de hoy en día. Creo que ya va siendo hora de ponerle otra banda sonora a ésta mi historia. Tengo motivos para hacerlo y de los que enorgullecerme.

      Sí, creo que hay margen de mejora. Quiero mejorarlo, a poder ser de tu mano por si me pierdo en alguna parada. La terapia me ayuda a escucharme.  

      Voy a reposar todo esto, encarar el nuevo curso y ver como va la ansiedad. No pretendo recuperar a la Edurne anterior al oscurantismo pero sí a la que hoy soy en verdad. Puedo, ¿verdad?

      Es curioso el ser humano, las vueltas que da la mente. Me abruma el misterio que lo envuelve.


      Un abrazo,

      Edurne

      domingo, 11 de diciembre de 2016

      GureZain, programa de cuidados para profesionales

      Pablo Cueva, CEO de POZIKTIBA
      Las conversaciones con las personas que trabajan dentro de las organizaciones dejan claro la necesidad de atender necesidades que no están dentro de las prioridades habituales. No hace mucho un colaborador de Poziktiba lanzó una propuesta arriesgada en la entidad en la que trabaja. Se trataba de generar un espacio de cuidados a profesionales, en este caso una entidad del tercer sector dedicada a la exclusión social.

      Y así nació GureZain como un programa complejo y ambicioso que permitiera atender las necesidades invisibles de esos trabajadores como la participación, el ser cuidados y el cuidar en un contexto profesional de alta exigencia emocional.

      GureZain es una herramienta que se compone de un espacio de reflexión y formación sobre lo que nos permite cuidarnos y cuidar en el entorno laboral que pretende aumentar los recursos con los que los trabajadores y la organización hacen frente a las demandas laborales. Para ello los contenidos son seleccionados de manera personalizada dentro de los conceptos básicos de la psicología positiva. Pero, además, GureZain es un instrumento de participación activa de las personas en recursos colectivos esenciales para asegurar el cuidado interno tales como la comunicación interna o el apoyo emocional.


      FASE 1. Espacio de cuidado

      Ideamos una primera fase que tuviera un triple escenario para la intervención. Por una parte cinco sesiones de trabajo conjunto en el que introducir por igual elementos de evaluación de la situación de los profesionales y de la organización y herramientas desde la psicología positiva (fortalezas, importancia de las emociones positivas, resiliencia e indagación apreciativa entre otras). A la vez se ofertaba la posibilidad de hacer un proceso de acompañamiento paralelo en los equipos operativos que atendían los servicios de la organización. Por ultimo se generaba un espacio virtual donde conversar, acceder a documentación y debatir sobre lo que surgía en el programa.


      FASE 2. Cuidado participativo.

      La segunda parte del programa consiste en generar recursos de manera colaborativa en el seno de la organización que atiendan tres elementos fundamentales para el cuidado: la comunicación apreciativa, el mantenimiento de un espacio de cuidado para profesionales y, en el caso de esta
      entidad, un modelo de coordinación interna. De esta forma la organización dispone, al finalizar el programa, de herramientas con las que dar continuidad a las acciones de cuidado para profesionales con los propios recursos de la entidad.


      FASE 3. Seguimiento.

      Por último existiría una fase de seguimiento y de apoyo que permita a la organización mantener las nuevas estructuras de cuidado una vez que la fase 2 haya terminado. Un apoyo externo que permita asegurar que los nuevos recursos generados funcionan adecuadamente.



      Creemos que GUREZAIN aporta una novedad en el mundo del trabajo en el mundo organizacional.  Se trata de ir más allá de la formación para dotar de nuevos recursos que permitan a los trabajadores y a las organizaciones cuidar los elementos emocionales y relacionases que muchas veces impiden el funcionamiento adecuado y eficaz. Se trata de un recurso indicado para combatir el estrés negativo, así como el síndrome del quemado, con capacidad de hacer avanzar a la organización hacia ser una entidad saludable y resiliente según el modelo HERO del equipo WONT de la Universidad Jaume I de Castellón.


      domingo, 30 de octubre de 2016

      La sabiduría del cuerpo

      Dejar salir la emoción a través de la creatividad.


      ¿Qué alternativas de creación tienen las personas mayores? Esta es la pregunta que nos asaltaba hace unos días a Itxaso Díaz y a mi en una conversación. ¿Qué cosas te ves haciendo cuando seas mayor, Pablo?, pregunto Itxaso.

      Creo que la respuesta se acerca mucho a la propuesta "La sabiduría del cuerpo" con la que el coreógrafo y bailarín galés, Cai Tomos, se acerca a Bilbao por segunda vez. 

      Nuestra sociedad no parece valorar la edad, ni detenerse para observar la sabiduría que, por cierto, siempre camina lenta porque ya no tiene prisa. Por eso dar valor a la capacidad creativa de las personas, sí de las mayores también, y propiciar un encuentro con las emociones que nos habitan es un tipo de actividad que se ajusta a los valores de "entrenando emociones".

      Siempre hemos creído que la creatividad y la expresión emocional a través de cualquier registro es básica para el bienestar. Por eso os invitamos a seguir la pista y, ¿por qué no?, a participar en esta iniciativa.

      Pablo Cueva


      Los talleres de Cai Tomos como elemento transformador

      Llevo años trabajando en el diseño y la producción de proyectos participativos y tengo que reconocer que nunca había visto una transformación tan palpable como las que he podido observar en los talleres del bailarín y coreógrafo galés Cai Tomos. 

      Sin duda el respeto y el tacto con el que trabaja Cai, consigue potenciar la autoestima y la autoconfianza de las personas que asisten a sus talleres. El hecho de no juzgar ni corregir los movimientos de las personas que participan consigue relajar las expectativas y los objetivos, centrando la atención en las emociones. La improvisación y el libre movimiento lideran las dinámicas coreográficas, que lejos de marcar pasos impuestos, dibujan liberación y sensación de bienestar. 


      Cai muestra un interés y una sensibilidad especial con respecto a cómo el paso del tiempo, el hecho de envejecer, influye en la reducción de nuestros movimientos corporales. Pero no se trata únicamente de una cuestión física. Cai demuestra que trabajando las emociones y la mente, a través de la danza y el movimiento, se puede conseguir mejorar nuestro estado físico y anímico.


      Itxaso Diaz

      jueves, 27 de octubre de 2016

      Psicología, emociones y big data

      Emociones y big data
      Hace tiempo que el futuro ha llegado. Tal vez no lo sepamos o, aunque lo hagamos, tal vez no nos hayamos dado cuenta de lo que significa. De hecho el presente es el futuro que justo acaba de dejar de serlo... Bueno, me temo que no era de esto de lo que iba  a hablar.


      ¿Qué puede hacer un psicólogo buceando en los oscuros universos del big data? Hace unos días atendí la petición de un medio de comunicación que quería mi opinión sobre los resultados de un estudio. Unos matemáticos habían realizado una investigación en la que habían puesto a resolver diversos problemas a un conjunto de personas trabajando en parejas que cambiaban con cada problema. Los resultados fueron procesados y generaron un algoritmo que permitió agrupar a los participantes en cuatro tipos en base a cómo se comportaban en todas las combinaciones de compañeros posible: el envidioso, el colaborador, el bondadoso y el egoista. Independientemente del estudio hay muchas cuestiones que me he preguntado a raíz de este trabajo.


      ¿Qué se puede saber de lo esencial de cada uno de nosotros con los datos acumulados en el ciberespacio? ¿Se podría saber el estado de ánimo de una colectividad? ¿Se podría modificar el pensamiento, la emoción o la acción de las personas con actuaciones inspiradas en los datos almacenados de cada individuo?


      Si todas estas preguntas te parecen fantasiosas no solo te invito a leer la investigación referida antes, sino que te pido que mires estos enlaces y luego te pongas a intentar responder la pregunta con sinceridad:

      - Existen ya robots que son capaces de escribir novelas o generar conversaciones que pasan por ser humanas.
      - Hay aplicaciones que registran las emociones de las personas en tiempo real y ubicadas con su correspondiente ubicación.
      - Hay empresas como VIPSCAN con algoritmos que pueden predecir ciertos comportamientos a partir de una serie de datos base.


      No me cabe la menor duda de que antes o después veremos a psicólogos usando el big data para ayudar a las personas y a la sociedad. Los riesgos son evidentes, al igual que las oportunidades que se abren. Si entendemos que la emoción surge en un contexto nos daremos cuenta que teniendo acceso a datos significativos de éste podemos inferir las emociones vinculadas. El camino hacia la predicción a través del big data ya está abierto.

      lunes, 19 de septiembre de 2016

      Frustración y decepción ante las lesiones deportivas


      Conversación sobre la importancia de gestionar emociones como la frustración y la decepción a las que se enfrentan los deportistas cuando deben hacer frente a las lesiones o a la falta de resultados. Una colaboración con Alberto Montero, entrenador personal.

      Os dejo un enlace a una entrada de hace algunos años sobre el tema: http://entrenando-emociones.blogspot.com.es/2011/03/la-frustracion-en-el-deporte.html

      lunes, 29 de agosto de 2016

      Actitud positiva para resolver problemas y conflictos

      Actitud positiva
      Voy directo al grano, sin anestesias, sin florituras. Voy a presentar mis argumentos a favor de la actitud positiva. Tal vez haya a quien le parezca innecesario pero es creciente el número de artículos que critican lo positivo. Para muestra un botón:

      - Una de las varias polémicas entre psicólogos españoles sobre la psicología positiva titulada "Mitos sobre la psicología positiva, maniobras engañosas y pseudociencia"
      - Una visión académica sobre las falsedades del pensamiento positivo.
      - Una entrevista a Barbara Ehrenreich, autora del libro "Sonríe o muere"


      ¿Qué es la actitud positiva?

      Una actitud es una predisposición a actuar de una determinada manera. La actitud positiva sería entonces una manera de afrontar los hechos de la vida caracterizada por querer buscar activamente soluciones, proponer cambios y acciones, o sencillamente pensar o sentir que el desenlace de un acontecimiento va ser globalmente favorable para los intereses que nos importan.

      Es evidente que la actitud positiva genera pensamiento positivo y optimismo, pero también está vinculada con emociones positivas como la esperanza, la ilusión o el entusiasmo. Lo que sucede es que se trata de algo más que la suma de todos estos factores, es una estrategia de afrontamiento para la vida.


      ¿Podemos elegir nuestra actitud?

      Ser inteligente implica ser positivo
      Creo que este es uno de los meollos de la cuestión. Navegamos en un confuso mar de pensamientos y emociones que nos sitúa en posiciones determinadas. Si yo pienso que no puedo realizar una tarea y he tenido experiencias previas que me han hecho sentir fracaso, mi actitud será negativa y evitaré la tarea. Pero paradójicamente hay personas que cuando suman a la ecuación anterior una buena dosis de motivación (tanto por la tarea como por la búsqueda de logro) y procesan el fracaso no solo desde una perspectiva de dolor o insatisfacción, en vez de una actitud negativa se sitúan delante de la tarea con una actitud positiva.

      ¿Quiere decir que podemos elegir SIEMPRE nuestra actitud? La respuesta es NO. La actitud es un modo de situarse ante algo, por lo que no siempre podemos elegir cuestiones como donde estoy, el papel que juego, el impacto emocional que siento...

      ¿Quiere decir, entonces, que NO PODEMOS elegir nuestra actitud? Pues TAMPOCO. La intensidad de la emoción puede afectar, entre otras cosas, a nuestra percepción, a nuestra capacidad de razonar y de tomar decisiones, a nuestra energía. La clave es que ELIJAMOS la actitud positiva SIEMPRE QUE NOS SEA POSIBLE.


      Ser inteligente implica ser positivo

      Ser inteligente implica ser positivo
      Bueno, vale... Positivo cuando las tormentas lo permiten, cuando las circunstancias no imponen condiciones dramáticas o emocionalmente intensas. Recuerdo llorar al escuchar "Carros de fuego" mientras corría una maratón. Las lagrimas aparecieron y la respiración se me alteró. Malas compañeras de viaje para el corredor. Tan solo tuve que esperar a que la emoción se disipara y retomar el ritmo de carrera, mi estrategia y, en definitiva, todo aquello que me permitió finalizar la prueba y conseguir mejorar mi tiempo.

      De la misma manera que creo que la inteligencia emocional debe promover la colaboración, me parece que ser positivo es una señal más de inteligencia. Aunque nadie diga que debamos de serlo 24 horas al día, ¿verdad?

      domingo, 15 de mayo de 2016

      (Re)Generadores de energía organizacional, un nuevo empleo para el futuro.

      Me gusta mucho leer acerca de lo que otros aventuran sobre el futuro que nos espera. Parte de la conversación radica en el cambio en el mundo laboral que traerá consigo nuevos puestos que a veces son difíciles de imaginar. Hoy me he levantado mitad inspirado mitad envalentonado y me voy a dejar llevar por mi particular lectura de lo que deseo y creo necesario para las organizaciones del siglo XXI. Voy a proponer una nueva figura profesional: el (re)generador de energía organizacional.


      Tres niveles de energía de las personas que atender en las organizaciones.

      Imagino que, como yo, casi todos los lectores salen de casa después de haber chequeado la batería de su teléfono móvil. Tal vez también la de su ordenador, la de su tablet, y quien sabe de cuántos instrumentos tecnológicos más. Lo hacemos porque sabemos que sin energía no funcionan, verdad? Perfecto!!! ¿Pero quien se encarga de la energía de las personas y la de las organizaciones de las que forman parte? Tradicionalmente se entiende que las personas nos recargamos durmiendo o cogiendo vacaciones y no hemos avanzado más. Por contra sabemos que hay contextos laborales tóxicos, o cuanto menos estresores, que consumen con más velocidad la energía de las personas. Sabemos que hay dinámicas laborales que generan obstáculos adicionales a la dificultad de las tareas que afrontan las organizaciones. ¿Quien se ocupa de esto? ¿La energía de las personas no es tan importante como la de las herramientas con las que trabajamos?

      Si estamos de acuerdo con que debemos atender nuestras propias baterías hay dos preguntas que hay que hacerse inmediatamente. La primera es cual es la energía de las personas. Y la segunda es cómo se recarga.

      La personas necesitamos de varios tipos de energías diferentes. No es tan sencillo como dormir o comer. Es evidente que eso es imprescindible, como la gasolina para el coche. Pero debemos vigilar y atender otros niveles que permiten que el motor no se gripe. Hay un segundo nivel de energía que es la remuneración o cualquier otro motivador externo. Hemos pasado décadas, incluso siglos, pensando que las recompensas económicas eran la base de la motivación. Pero también sabemos que cada vez más esto ya no es suficiente. La tercera energía es la emocional. Y en este punto me gustaría señalar que hablar de emociones y no de motivación es un salto cualitativo.

      ¿Cómo recargamos la energía organizacional?

      Ya adelanto que la cosa no va de cargadores convencionales, aunque sí de la preocupación por recargar así como de disponer de los elementos necesarios para hacerlo. Para empezar hay dos vías que considerar: la de la propia organización y las de las personas.

      - Recarga estructural. En este caso hablaríamos de todos aquellos elementos propios de la estructura que permiten generar energía emocional positiva. Podéis encontrar muchas referencias sobre ellos en el libro "El engagement en el trabajo" de Wilmar Schaufeli y Marisa Salanova. Aquí os dejo algunos de ellos:
      * El feedback.
      * Rotaciones en las tareas.
      * Liderazgo positivo.
      * El incremento de los recursos laborales.
      * Desarrollo profesional y personal.
      * Aumento de las emociones positivas.
      * Cuidado de las relaciones sociales.

      - Recarga individual. Cada uno de nosotros tenemos que saber cómo recargarnos de energía de manera autónoma. En este sentido los recursos de los que podemos tirar serían, entre otros:
      * Focalización en las cuestiones relacionadas con mis fortalezas personales.
      * Ejercer el agradecimiento y la apreciación de manera activa.
      * Ejercer la solidaridad, realizar acciones con sentido más allá de lo obligatorio.


      (Re)Generadores, una profesión con futuro.

      Hablemos en serio. Una economía en la que el trabajo humano va a estar relacionado con la creatividad va a requerir de cuidar el óptimo funcionamiento de las personas. Vamos a sustituir la fuerza física que requería de espacios de descanso para recuperarse, o la dedicación manual que exigía ocio,  por la inteligencia compleja, especialmente la creatividad para la innovación. Pasaremos de ser fuerza laboral y de ser operarios a ser el valor de nuestras capacidades. Y para eso, amigos, la energía emocional va a ser trascendental. Más que Gefes (gestores de felicidad) opto por los (Re)Genermo (Regeneradores de energía emocional).

      domingo, 17 de abril de 2016

      (Re)Escribir tu historia personal a través de abrazos

      Abrazos
      Me gusta mucho la terapia narrativa. De hecho la trayectoria de trabajo con el teatro social y la improvisación hace que me sienta especialmente cómodo con esta perspectiva. Por eso me he lanzado a proponer un juego que tiene algo que ver con observar cómo construimos los relatos de nuestras vidas.

      Esta idea comienza con un abrazo que Aitor me dio hace unas semanas. Era una situación especial, lo disfruté y seguí con mi actividad. Pero la verdad es que me ha dejado pensativo.

      Os cuento. Conozco a Aitor desde hace unos 25 años. La vida nos unió. Nos caímos mal, luego fui su jefe, trabajamos mucho y disfrutamos mucho también haciéndolo. Luego la vida, que es así de caprichosa, quiso invertir los papeles y él fue mi jefe. En casi todas las etapas hemos pasado momentos buenos y malos. En el último año la vida nos ha separado. El abrazo era de despedida tras un encuentro. Ambos sabíamos que nuestros caminos se iban a separar definitivamente. Antes de que eso pasase hubo un pequeño favor que hacer. Su abrazo lo interpreté mitad agradecimiento, mitad despedida. No recuerdo que en 25 años nos hubiésemos abrazado, y menos así.

      Ese abrazo pronto me recordó otros anteriores. Y ejercitando mi maltrecha memoria poco a poco mi mente fue poblándose de las imágenes de otros abrazos que dejaron huella en mi vida. Por eso ha sido fácil pensar en compartir mi historia personal a través de los abrazos. Por eso he pensado en jugar a contar la historia de mi vida a través de ellos.

      Como ya calzo 48 años solo hablaré de algunos... Todos serían demasiados para un solo post...

      Abrazos de padres e hijos.

      No se cuando aprendí a abrazar pero seguro que el primer abrazo que sentí fue el de mi madre. Ella no es de muchas demostraciones de afectos pero yo juego con los míos para seguir alimentándome de los suyos. También recuerdo los primeros instantes de cada uno de mis hijos en mis brazos. Me resulta tan difícil pensar en abrazos más deseados... Una vez que van creciendo los abrazos tienen, a veces, apellidos y por eso hay abrazos de perdón, de te he echado de menos un montón, de aleja de mi estas pesadillas, o tan simples como para dar las gracias. Hay también una modalidad que practico mucho que es la de jugar a abrazos donde cada cual solo da y recibe abrazos de todos los tamaños y colores con la única misión de disfrutar de ellos.

      Abrazos de amores.

      Tu historia a través de abrazos
      He amado mucho y en cada amor hay una colección de abrazos dignos de un capítulo. No se porqué pero tengo más vivos los primeros abrazos, casi siempre obtenidos instantes después de saber que el amor que me desbordaba a mi también lo hacía a ella. En el amor recuerdo abrazos desesperados, señalando la proximidad de algunos abismos, o tan solo de despedidas no siempre deseadas completamente. En el amor hay también un pequeño número de abrazos furtivos, aquellos dados y/o recibidos con un amor inconfesable, disfrazados de cualquier otra cosa. Quedan los abrazos de la pasión, deudores de cada una de las veces que he deseado fundirme con otra persona, con otro cuerpo.

      Abrazos anónimos o no tanto...

      Tal vez los párrafos anteriores son los previsibles. Pero el resumen de mi vida de abrazos no estaría completo sin los abrazos casuales, los más o menos anónimos. Uno de éstos podría ser el de Aitor con el que comenzaba el post. Os contaré alguno más. No hace mucho mi compañero Julian Pelacho vino a dar un curso. Su abrazo me conmovió. Hay personas como él con un grado de sinceridad y emocionalidad que es capaz de condensarla en un abrazo. No supe, pude o no me atreví a aceptarlo y disfrutarlo pero, al menos, creo que aprendí alguna lección. Mis abrazos con otros hombres me hablan mucho, la verdad. Se que me he construido a base de los abrazos que he dado y que he recibido. Todos ellos eran el medio con el que trasmitir una emoción, y son estas las que nos construyen. Abrazos de agradecimiento, de respeto, de amor, de admiración, que tranquilizan, que excitan, abrazos de amor, de ternura, de arrepentimiento....


      No os dejeis engañar por las anteriores líneas. Como buen vasco no soy muy dado a demostraciones físicas de afecto, pero tengo que reconocer que por mis abrazos me reconoceréis. Solo queda invitaros a hacer este mismo ejercicio y descubrir qué historias están detrás de los abrazos que os han hecho como sois.


      domingo, 3 de abril de 2016

      Capacidad de ser feliz

      La última entrada la dediqué a la incapacidad de ser feliz. Creo que debo explicar cómo he llegado a la certeza de que somos capaces de ser felices. Para ello solo compartiré algunas vivencias personales.
      ¡¡¡Puedo ser feliz!!!


      La vida es dura, pero no solo es eso...

      Todos enfrentamos dificultades. La felicidad no consiste en la evitación de la dificultad puesto que antes o después te encuentra. La clave es saber que la dificultad pasa y que hemos de aprender de ella. Los peores momentos de mi vida seguramente fueron con el rechazo que sufrí en la adolescencia, con amores no correspondidos, con varias rupturas amorosas de distinto tipo, con maltrato laboral, traiciones personales y enfermedades graves de personas que amo... Se lo que es pasarlo mal. Pero de la mayoría de esos problemas salí fortalecido, con nuevas lecciones aprendidas. En este contexto adquiere sentido hablar de la resiliencia que es mucho más que la simple tolerancia a la frustración.


      Como llegar a ser más resiliente.

      Lo primero que me pide el cuerpo es recomendar el pequeño libro de Luis Rojas Marcos "Superar la adversidad. El poder de la resiliencia". Pero, en este sentido, mi experiencia habla de dos claves.

      La primera es la de vivir intensamente lo que toque, aunque sea malo. Se trata de intentar hacer todo lo que está en tus manos para que las cosas salgan como deseas. Parecerá bobo que lo diga pero para esto es necesario saber qué es lo que anhelas y, además, pelearlo hasta no poder más. Nada de esto nos asegura resolver favorablemente los problemas, tenemos que contar con la posibilidad de salir derrotados, pero lo fundamental es tener la certeza de haber hecho todo lo posible. Aunque la vida nos derrote no nos puede quitar el logro de haberlo intentado.

      La segunda tiene que ver con la construcción positiva del relato sobre lo que nos pasa. La mayoría de las personas cuentan sus problemas como desgracias, incidiendo en el papel de víctima y en la responsabilidad de los demás. Esto es un error enorme. Tal y como comentaba antes, si construimos relatos en los que nuestro esfuerzo, la satisfacción por la responsabilidad asumida, comparte protagonismo con el resultado final de la historia, nuestra autoeficacia aumentará. No se trata de que mi pareja me haya dejado, o que la enfermedad me haya arrebatado capacidades importantes para mi. Se trata de poner el valor lo que disfrute con mi pareja o las capacidades que tengo para seguir viviendo.



      La importancia de la magia.

      Creer que es posible es básico. Mi vida se ha construido de dificultades entrelazadas con milagros. De hecho, en algún otro post ya he hablado de mi particular teoría de las señales emocionales o de la intuición. Tengo la experiencia de que lo imposible a veces pasa.  Como cuando el primer día en la universidad para estudiar económicas mi madre me pregunta si quiero hacer psicología, habían conseguido mi ingreso!!! Como cuando la vida me dio una segunda oportunidad tras un accidente casero. Como cuando un amor imposible, o varios, se hacen realidad. Como mil otros hechos más que una y otra vez me recuerdan que, aunque la mayoría de las veces que peleamos perdamos, otras se gana y hace que todo merezca la pena y tenga sentido.

      domingo, 27 de marzo de 2016

      Incapacidad para ser feliz

      Incapaz de ser feliz
      El pasado 20 de marzo se celebró el Día Internacional de la Felicidad para reclamar el derecho de todas las personas a su bienestar y a su desarrollo personal. Es verdad que hay un debate sobre la conveniencia de señalar y celebrar los "días de..." pero más allá de esto observo, desde hace mucho, resistencias de muchos tipos con respecto del concepto de felicidad.

      No ocultaré mi militancia en la psicología positiva que va más allá de la adhesión a un movimiento. Desde siempre he percibido las posibilidades de los conocimientos de la psicología para ser aplicados para el beneficio de las personas. Por eso he observado con detenimiento las críticas que se hacen a la felicidad.

      Desde un punto de vista académico se han lanzado críticas severas en el contexto de polémicas como las que protagonizaron Marino Pérez y Carmelo Vázquez o como las expresadas más recientemente en las páginas digitales del blog "Rasgo latente" titulado "En defensa de las personas tóxicas". Como no soy académico tan solo me limitaré a señalar que, tras leer todas estas publicaciones, no termino de observar obstáculos importantes que deslegitimen la investigación en materia de psicología positiva en general. Es más mi experiencia profesional tanto desde el punto de vista terapéutico, educativo y social sostiene argumentos suficientes en contra.

      Me voy a centrar más en las objeciones a nivel de calle. Las que se refieren o bien a la dictadura de la felicidad, o bien a la intencionalidad manipuladora que esconde la búsqueda de la felicidad, así como al negocio o la moda sobre todos estos temas.

      Ser feliz es una aspiración universal. Tal vez se pueda definir de distintas maneras porque a cada persona nos hacen felices cosas y situaciones diferentes. Pensar y estudiar sobre cómo alcanzar ese estado no parece tarea inútil ni poco valiosa, aun suponiendo que los resultados no fueran exitosos. Pero entonces, ¿qué molesta de este esfuerzo? La respuesta se me reveló hace unas semanas en un viaje en coche con mi compañero Rogelio Fernández. En una conversación yo le explicaba cómo determinados acontecimientos de mi vida me habían dejado como huella la evidencia de que lo aparentemente imposible puede suceder. Bien es cierto que esto nunca me ha llevado a la ingenuidad de pensar o de esperar que siempre suceda así. Pero comentaba con Roge que para mi ha supuesto una experiencia imposible de ignorar. Como aquel que un día hace un descubrimiento y constata que aun quedan cosas que descubrir, así como la magia de hacerlo.
      Incapacidad para ser feliz

      Es en este punto donde mi historia enlaza con el tema del post. ¿Cómo explicar el amor a quien nunca se ha enamorado?, ¿o a quien habiéndolo hecho se ha quedado en el sufrimiento de la ruptura?, ¿cómo explicar la felicidad a quien no la ha experimentado o, habiéndolo hecho, se ve más dolido por su pérdida?

      La vida es difícil y en ello radica su belleza. La felicidad es un camino que, a veces, se disfruta y que permite convivir mejor con el sufrimiento. Todos tenemos la capacidad y el derecho a ser felices. Solo la injusticia, la desigualdad y la incapacidad para superar el dolor nos impiden serlo. Sinceramente creo que detrás de la crítica sistemática a la felicidad, o al anhelo de conseguirla, solo hay una declaración más o menos explícita de incapacidad para ser feliz.

      martes, 1 de marzo de 2016

      El lio de elegir psicoterapeuta

      Skinner, padre del conductismo
      Tengo que reconocer que no lo ponemos fácil. Cuando una persona tiene que buscar ayuda psicoterapéutica los profesionales parece que nos hemos especializado en ponerlo difícil. Hay muchas razones para que esto sea así y este artículo intenta explicar algunas de ellas, las que creo yo que son las más importantes.

      El lío de las corrientes y/o de las escuelas.

      Es muy poco serio que los psicólogos no velemos principalmente por nuestra profesión. La cuestión es que las distintas orientaciones teóricas y/o metodológicas hacen piña, en general, en torno a su corriente y/o escuela y, por ende muchas veces, contra las otras. Hay mucho psicólogo que resuelve rápido este problema proclamándose como "ecléctico", es decir, de todas y de ninguna, pero esto tampoco aporta mucha seguridad, la verdad. Desde fuera de este mundillo resulta muy difícil de entender que haya que hacer una procesión de fe en el Santo Freud, en San Lacan, San Rogers o San Skinner como paso previo a comenzar un proceso de terapia.

      Karl Roger, de la escuela humanista
      Desde mi punto de vista, aunque hay investigaciones que lo avalan, la clave es el terapeuta, la persona, su experiencia y honestidad, así como el dominio de algunas de las muchas herramientas que la psicología ha generado en más de un siglo de estudios sobre el ser humano.

      Tengo que reconocer que yo mismo me he visto inmerso en este juego. El del ecleticismo cuando era estudiante con el que ganaba un tiempo extra antes de tener que ingresar por opción en alguna de las escuelas. El de cierto sectarismo cuando opté por una corriente que siempre me ha gustado más que las otras. Pero no hace mucho, dentro de un programa de formación de psicoterapeutas, todas estas piezas terminaron encajando tras escuchar a personas que habían pasado por procesos de terapia y a compañeros que trabajan desde otras corrientes.


      La falta de marcas y referencias.

      Uno de los recursos que como consumidor todos usamos en alguna ocasión es recurrir a las marcas. Nos aportan una confianza que facilita nuestras elecciones de compra cuando no tenemos demasiada información sobre las ventajas e inconvenientes del producto o servicio que necesitamos. Siempre me ha llamado la atención la falta de marcas en psicoterapia. Por ello la búsqueda de referencias individuales se convierte en el único camino. Pero incluso esta vía es compleja puesto que no es tanta la gente que ha sido atendido por un psicólogo. ¿De que manera busco terapeuta? Me temo que la mayoría de las veces es una aventura en la que uno de deja guiar por la suerte.

      La tendencia a trabajar solos

      Sigmund Freud, padre del psicoanálisis.
      Muchos psicólogos trabajan solos. Un día deciden abrir su consulta e intentan hacerse un hueco en el mercado. Es verdad que es difícil buscar socios, que hay riesgos implícitos en el compartir proyectos laborales o empresariales. Pero el mercado termina estando excesivamente atomizado. Psicología es, además, una carrera por la que optan muchos estudiantes a pesar de las pocas salidas laborales que tiene. O sea, que por una parte tenemos muchos psicólogos, y por otra una tendencia a trabajar solos. La consecuencia es una cantidad de oferta en la que resulta muy difícil destacar. Pero la mayor parte de los profesionales siguen trabajando solos. Si observamos aquellos proyectos que más años acumulan descubriremos que, al menos, hay dos psicólogos por detrás, lo cual es para mi toda una revelación.


      Algunos consejos para elegir un buen psicólogo.

      Desde dentro se me ocurren algunas ideas que pueden ayudar a quien quiera comenzar un proceso de psicoterapia:

      - Si no tienes referencias usa o pide una entrevista inicial que te permita conocer al profesional. Muchas veces esta sesión es gratuita por lo que no perderás nada más que un poco de tiempo.

      - Busca profesionales y contrasta su experiencia en internet o en redes sociales como LinkedIn, puedes encontrar el bagaje profesional de cada uno de ellos antes de decidirte por uno.

      - La orientación de cada psicólogo es una cuestión secundaria. Si estás interesado en tener alguna referencia sobre qué escuela resulta más adecuada para cada problema podrás encontrar estudios publicados sobre el tema.

      domingo, 10 de enero de 2016

      Emociones ante las dificultades

      Emociones ante las dificultades
      Vivir puede parecer fácil pero me da que no lo es. Antes o después aparecen dificultades en el camino a las que hay que hacer frente de una manera u otra. Y de eso va el post de hoy, de cuales son las estrategias emocionales con las que hacer frente a la adversidad.

      La vida es bella.

      Tal vez sea necesario un previo antes de abordar la cuestión. No hay que confundir la belleza de la vida con la ausencia de dificultad. Hay quienes consideran que lo interesante es que no haya dificultades, y confunden la necesidad de tranquilidad o estabilidad con la ausencia de problemas. Se trata de un error que ya de saque implica una estrategia de evitación, de huida con respecto de las dificultades. La belleza de la vida no es la ausencia de obstáculos sino la sensación de equilibrio en la incertidumbre y la satisfacción de los problemas resueltos. La psicología define la inteligencia como la capacidad de resolver problemas, por lo que de alguna manera vivir inteligentemente debe ser algo así como enfrentar con éxito los problemas de la vida tomando decisiones, la sabiduría de saber a cuales poner la cara y a cuales la espalda.

      Estrategias de huida

      Las emociones nos preparan para responder ante la dificultad con acción. Una de éstas es la huida. Escapar es la respuesta correcta cuando no hay posibilidad de enfrentar el problema, pero esto siempre es relativo. Si me ataca alguien más fuerte o con mejores armas que las mías parece razonable huir mientras sea posible. Pero hay que subrayar que siempre hay una valoración personal de mis propias posibilidades, de la fuerza del contrincante, de la capacidad de salida sin pelea. El estilo evitador busca razones para no enfrentar, que no siempre es huir, busca excusas. Una costumbre es la de buscar entornos seguros. Esto no parece nada malo. La cuestión es si esconde o no un deseo de evitar problemas. Huir está relacionado con el miedo de enfrentar, con evitar la frustración de fracasar. El precio es una vida en la que poco a poco perdemos la confianza de poder vencer la adversidad.

      Estrategias de lucha

      La otra opción es el enfrentamiento, la pelea, el esfuerzo por resolver el problema. Podemos llegar a esta opción por confianza en nuestra posibilidades, por una cuestión de valores o sencillamente por una reacción emocional intensa. Es decir, detrás de la adopción de esta estrategia hay muchas emociones diversas. Básicamente está la reacción visceral de ataque, del mismo tipo reptiliano que la huida pavorosa, la confianza o la convicción de que los beneficios globales serán mayores que los riesgos (procesamiento ético). Luchar es también pedir ayuda, hacer equipo siempre que se pueda. Luchar es buscar cómo vadear el problema para seguir avanzando. En el fondo luchar es pensar soluciones, es no darse por vencido, es buscar y buscar soluciones, tantas como sea necesario, de manera creativa incluso entre lo absurdo.


      Decálogo emocional ante la dificultad.

      1.- No te culpabilices de las dificultades que te salen al camino, forman parte del juego de la vida. Tampoco te instales en la tristeza, o en la desesperación. Siendo emociones que tienen espacio ante la adversidad no permiten avanzar, aunque solo sea para reaccionar.

      2.- Intenta pensar antes de actuar. Busca todo lo que esté a tu alcance para controlar tu reacción emocional visceral.

      3.- Date tiempo para sentir las emociones que te generan las dificultades que se te presentan. Por una parte necesitas saber que te generan, y por otra parte es un recurso fundamental para asegurarte el autocontrol necesario para tomar la decisión adecuada.

      4.- Decide huir, esperar, pasar o ignorar si la dificultad o es demasiado grande, o no se encuentra en medio del camino que hayas decidido para avanzar en tu vida. Busca casos y ejemplos inspiradores que te permitan generar energía emocional que te ayude a seguir con tu decisión.

      5.- Decide luchar, afrontar, pedir ayuda si crees que puedes resolver el problema y, sobre todo, si va a aportarte algo valioso para tu vida. Alimenta con ilusión o cualquier otra fuente de motivación cada una de las acciones vinculadas con tu esfuerzo.

      6.- Decidas lo que decidas siempre habrás acertado. Puede que el resultado no haya sido satisfactorio, o puede que si, puede que el tiempo te demuestre que no lo hiciste bien pero siempre habrá sido lo mejor que lo supiste hacer.

      7.- Evalúa tus decisiones con el objetivo de ser más honesto contigo mismo, de acercarte más a tus deseos,  y de ser más coherente con tus emociones y con tus objetivos.

      8.- Ayuda a los demás en sus dificultades sin juzgarlos, haz lo que esté en tu mano. Te ayudará a pedir ayuda cuando lo necesites.

      9.- Reflexiona si solo eres capaz de ver dificultades alrededor tuyo, es muy posible que te estés perdiendo oportunidades, que te hayas acostumbrado a ver el mundo de forma distorsionada (negativa). Esto se puede cambiar.

      10.- Dedica un tiempo a marcar tus objetivos, sin ellos te será mucho más complicado encontrar criterios con los que decidir que batallas acometer o de cuales retirarse.


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