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lunes, 29 de agosto de 2016

Actitud positiva para resolver problemas y conflictos

Actitud positiva
Voy directo al grano, sin anestesias, sin florituras. Voy a presentar mis argumentos a favor de la actitud positiva. Tal vez haya a quien le parezca innecesario pero es creciente el número de artículos que critican lo positivo. Para muestra un botón:

- Una de las varias polémicas entre psicólogos españoles sobre la psicología positiva titulada "Mitos sobre la psicología positiva, maniobras engañosas y pseudociencia"
- Una visión académica sobre las falsedades del pensamiento positivo.
- Una entrevista a Barbara Ehrenreich, autora del libro "Sonríe o muere"


¿Qué es la actitud positiva?

Una actitud es una predisposición a actuar de una determinada manera. La actitud positiva sería entonces una manera de afrontar los hechos de la vida caracterizada por querer buscar activamente soluciones, proponer cambios y acciones, o sencillamente pensar o sentir que el desenlace de un acontecimiento va ser globalmente favorable para los intereses que nos importan.

Es evidente que la actitud positiva genera pensamiento positivo y optimismo, pero también está vinculada con emociones positivas como la esperanza, la ilusión o el entusiasmo. Lo que sucede es que se trata de algo más que la suma de todos estos factores, es una estrategia de afrontamiento para la vida.


¿Podemos elegir nuestra actitud?

Ser inteligente implica ser positivo
Creo que este es uno de los meollos de la cuestión. Navegamos en un confuso mar de pensamientos y emociones que nos sitúa en posiciones determinadas. Si yo pienso que no puedo realizar una tarea y he tenido experiencias previas que me han hecho sentir fracaso, mi actitud será negativa y evitaré la tarea. Pero paradójicamente hay personas que cuando suman a la ecuación anterior una buena dosis de motivación (tanto por la tarea como por la búsqueda de logro) y procesan el fracaso no solo desde una perspectiva de dolor o insatisfacción, en vez de una actitud negativa se sitúan delante de la tarea con una actitud positiva.

¿Quiere decir que podemos elegir SIEMPRE nuestra actitud? La respuesta es NO. La actitud es un modo de situarse ante algo, por lo que no siempre podemos elegir cuestiones como donde estoy, el papel que juego, el impacto emocional que siento...

¿Quiere decir, entonces, que NO PODEMOS elegir nuestra actitud? Pues TAMPOCO. La intensidad de la emoción puede afectar, entre otras cosas, a nuestra percepción, a nuestra capacidad de razonar y de tomar decisiones, a nuestra energía. La clave es que ELIJAMOS la actitud positiva SIEMPRE QUE NOS SEA POSIBLE.


Ser inteligente implica ser positivo

Ser inteligente implica ser positivo
Bueno, vale... Positivo cuando las tormentas lo permiten, cuando las circunstancias no imponen condiciones dramáticas o emocionalmente intensas. Recuerdo llorar al escuchar "Carros de fuego" mientras corría una maratón. Las lagrimas aparecieron y la respiración se me alteró. Malas compañeras de viaje para el corredor. Tan solo tuve que esperar a que la emoción se disipara y retomar el ritmo de carrera, mi estrategia y, en definitiva, todo aquello que me permitió finalizar la prueba y conseguir mejorar mi tiempo.

De la misma manera que creo que la inteligencia emocional debe promover la colaboración, me parece que ser positivo es una señal más de inteligencia. Aunque nadie diga que debamos de serlo 24 horas al día, ¿verdad?

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