Red de colaboradores

Si disponéis de 5 minutos os invitamos a colaborar en el estudio que estamos haciendo pinchando en el enlace dentro de la pestaña CUESTIONARIOS. Todas las personas interesadas en formar parte de la red de colaboradores ponganse en contacto indicándonoslo a través del mail: emocionarse@gmail.com

Si además os interesa compartir reflexiones sobre cómo mejorar nuestras emociones en la pestaña RED hay una propuesta interesante a la que os podéis sumar.

domingo, 30 de octubre de 2016

La sabiduría del cuerpo

Dejar salir la emoción a través de la creatividad.


¿Qué alternativas de creación tienen las personas mayores? Esta es la pregunta que nos asaltaba hace unos días a Itxaso Díaz y a mi en una conversación. ¿Qué cosas te ves haciendo cuando seas mayor, Pablo?, pregunto Itxaso.

Creo que la respuesta se acerca mucho a la propuesta "La sabiduría del cuerpo" con la que el coreógrafo y bailarín galés, Cai Tomos, se acerca a Bilbao por segunda vez. 

Nuestra sociedad no parece valorar la edad, ni detenerse para observar la sabiduría que, por cierto, siempre camina lenta porque ya no tiene prisa. Por eso dar valor a la capacidad creativa de las personas, sí de las mayores también, y propiciar un encuentro con las emociones que nos habitan es un tipo de actividad que se ajusta a los valores de "entrenando emociones".

Siempre hemos creído que la creatividad y la expresión emocional a través de cualquier registro es básica para el bienestar. Por eso os invitamos a seguir la pista y, ¿por qué no?, a participar en esta iniciativa.

Pablo Cueva


Los talleres de Cai Tomos como elemento transformador

Llevo años trabajando en el diseño y la producción de proyectos participativos y tengo que reconocer que nunca había visto una transformación tan palpable como las que he podido observar en los talleres del bailarín y coreógrafo galés Cai Tomos. 

Sin duda el respeto y el tacto con el que trabaja Cai, consigue potenciar la autoestima y la autoconfianza de las personas que asisten a sus talleres. El hecho de no juzgar ni corregir los movimientos de las personas que participan consigue relajar las expectativas y los objetivos, centrando la atención en las emociones. La improvisación y el libre movimiento lideran las dinámicas coreográficas, que lejos de marcar pasos impuestos, dibujan liberación y sensación de bienestar. 


Cai muestra un interés y una sensibilidad especial con respecto a cómo el paso del tiempo, el hecho de envejecer, influye en la reducción de nuestros movimientos corporales. Pero no se trata únicamente de una cuestión física. Cai demuestra que trabajando las emociones y la mente, a través de la danza y el movimiento, se puede conseguir mejorar nuestro estado físico y anímico.


Itxaso Diaz

jueves, 27 de octubre de 2016

Psicología, emociones y big data

Emociones y big data
Hace tiempo que el futuro ha llegado. Tal vez no lo sepamos o, aunque lo hagamos, tal vez no nos hayamos dado cuenta de lo que significa. De hecho el presente es el futuro que justo acaba de dejar de serlo... Bueno, me temo que no era de esto de lo que iba  a hablar.


¿Qué puede hacer un psicólogo buceando en los oscuros universos del big data? Hace unos días atendí la petición de un medio de comunicación que quería mi opinión sobre los resultados de un estudio. Unos matemáticos habían realizado una investigación en la que habían puesto a resolver diversos problemas a un conjunto de personas trabajando en parejas que cambiaban con cada problema. Los resultados fueron procesados y generaron un algoritmo que permitió agrupar a los participantes en cuatro tipos en base a cómo se comportaban en todas las combinaciones de compañeros posible: el envidioso, el colaborador, el bondadoso y el egoista. Independientemente del estudio hay muchas cuestiones que me he preguntado a raíz de este trabajo.


¿Qué se puede saber de lo esencial de cada uno de nosotros con los datos acumulados en el ciberespacio? ¿Se podría saber el estado de ánimo de una colectividad? ¿Se podría modificar el pensamiento, la emoción o la acción de las personas con actuaciones inspiradas en los datos almacenados de cada individuo?


Si todas estas preguntas te parecen fantasiosas no solo te invito a leer la investigación referida antes, sino que te pido que mires estos enlaces y luego te pongas a intentar responder la pregunta con sinceridad:

- Existen ya robots que son capaces de escribir novelas o generar conversaciones que pasan por ser humanas.
- Hay aplicaciones que registran las emociones de las personas en tiempo real y ubicadas con su correspondiente ubicación.
- Hay empresas como VIPSCAN con algoritmos que pueden predecir ciertos comportamientos a partir de una serie de datos base.


No me cabe la menor duda de que antes o después veremos a psicólogos usando el big data para ayudar a las personas y a la sociedad. Los riesgos son evidentes, al igual que las oportunidades que se abren. Si entendemos que la emoción surge en un contexto nos daremos cuenta que teniendo acceso a datos significativos de éste podemos inferir las emociones vinculadas. El camino hacia la predicción a través del big data ya está abierto.

Se ha producido un error en este gadget.

Visitantes